Lavanda (Lavanda officinalis)

La lavanda, conocida científicamente como Lavanda officinalis proveniente de países del mediterráneo, mediterráneo africano y de Europa. Esta planta ya era utilizada por los romanos en baños relajantes. De hecho, como bien indica su nombre el cual proviene del latín lavare, esta flor es muy útil para lavar heridas, tanto físicas como emocionales.   

Su inconfundible aroma ha hecho de esta planta la gran protagonista de la aromaterapia. Siendo ampliamente utilizada para elaborar perfumes, cosméticos, otros productos de aseo y limpiadores. También puede utilizarse para perfumar y ahuyentar insectos. De hecho, tiene un papel protagonista en el origen de la aromaterapia moderna. De hecho, su aroma fresco proporciona sensación de limpieza, al utilizarse como ambientador. También puede utilizarse para eliminar el mal olor de zapatos al mezclar el aceite con polvos de talco, o de armarios, evitando el olor a cerrado.

Como ya pasara con muchos descubrimientos casuales como la penicilina, un día, el químico francés y padre de la aromaterapia Rene Maurice Gattefossé se quemó la mano mientras trabajaba. Al quemarse introdujo su mano en el recipiente que tenía más cerca, el cual contenía aceite de lavanda. Quedó asombrado de lo rápido y bien que se curó su quemadura. Lo cual le llevó a investigar más sobre aceites esenciales e incluso experimentó con soldados en la Segunda Guerra Mundial.

Propiedades de la lavanda

En cuanto a sus propiedades medicinales, se puede tomar como infusión o en aceite esencial, siendo este último el más utilizado. El aceite esencial se obtiene de sus espigas mediante destilación. Como en todos los aceites, es muy importante utilizar un aceite de alta calidad, ya que si no puede no tener tanta eficacia.

Este aceite esencial puede aplicarse de 3 formas diferentes:

  1. En aceite puro o diluido en agua.
  2. Aceite de masaje, diluyéndolo en un aceite base.
  3. Como enjuague capilar, diluyéndolo en agua.

La lavanda es antibiótica, anitséptica y desinfectante

El aceite de lavanda tiene múltiples propiedades. Entre ellas antibióticas, antisépticas y desinfectantes, por lo que es útil para tratar picaduras de insecto o reacciones alérgicas, utilizando el aceite puro o diluido. Además, es útil para tratar infecciones.

Propiedades analgésicas y antiinflamatorias de la lavanda

Este aceite también es analgésico y antiinflamatorio, de modo que su uso como aceite de masaje es eficaz tratando dolores, especialmente articulares y musculares; así como contusiones y torceduras. Además de en procesos reumáticos y artríticos.

La lavanda es eficaz para problemas respiratorios

Además, es antiespasmódico, de modo que es muy útil para tratar problemas respiratorios, infecciones de garganta y bronquios. Ayudando también a descongestionar las vías respiratorias en catarros, gripes y bronquitis. En estos casos siempre adicionalmente a los tratamientos farmacológicos tradicionales.

Propiedades regeneradoras del aceite esencial de lavanda

Asimismo, es aceite esencial de lavanda posee propiedades regeneradoras, por lo que es muy útil en casos de acné, envejecimiento prematuro y en quemaduras producidas por el sol.

La lavanda ayuda a dormir

Por último, una de sus propiedades más conocidas es su poderoso efecto calmante y sedante. Unas gotas de aceite de lavanda en la almohada antes de dormir ayudan a conciliar el sueño y propician la relajación, mejorando el descanso. Por lo que es muy recomendable en casos de estrés, proporcionando calma y bienestar al cuerpo y mente.