ÁRBOL DE TÉ (Melaleuca alternifolia)

¿Qué es el árbol de té?

El árbol de té es un arbusto originario de Australia que crece en terrenos pantanosos de la costa norte de Nueva Gales del Sur, y fue descubierto por el capitán James Cook a su llegada a esta isla hace casi 300 años, en 1770. Como buenos ingleses, empezaron a utilizar sus hojas para prepara té, de ahí su nombre. Lo más interesante vino cuando al empezar a observar a los aborígenes australianos se dieron cuenta de que estos utilizaban las hojas de este árbol para preparar una especie de pasta blanca que servía para tratar heridas y evitar infecciones.

Principios activos y beneficios del árbol de te

Sin embargo, tuvieron que pasar muchos años para que se estudiaran exhaustivamente tanto los principios activos de esta planta, como sus posibles usos y beneficios. Ardua tarea llevada a cabo principalmente por el australiano Arthur Penfold, en 1925. El aceite esencial, obtenido de este árbol al cocer al vapor sus hojas, posee mayoritariamente dos compuestos activos: el terpeno terpinen-4-ol y el 1,8-cineol (conocido también como eucaliptol) (estructura en Fig.1).

El aceite de árbol de té se comercializa de forma libre, ya que no suele provocar ningún tipo de efecto secundario en la mayoría de las personas al usarse tópicamente. También se puede encontrar formando parte de jabones y lociones asimismo, para uso tópico. Hay que tener en cuenta que, pese a que los colonos ingleses utilizaron sus hojas para preparar té, el aceite no debe ingerirse bajo ningún concepto, puesto que puede causar síntomas graves, según explica en su página web, la prestigiosa Clínica Mayo ubicada en EEUU (https://www.mayoclinic.org/es-es/drugs-supplements-tea-tree-oil/art-20364246).

Propiedades curativas del árbol de té

Sin embargo, se le han atribuido muchísimas propiedades curativas. Aunque, como todo lo que parece demasiado bueno… no siempre es verdad, como por ejemplo su presunta utilidad como tratamiento para los hongos de las uñas de los pies. Por ello, vamos a centrarnos en el uso del aceite de té en patologías de las que hay evidencias científicas de su utilidad:

  • Acné: el tratamiento del cuero cabelludo con un gel con aceite del árbol del té podría ser eficaz para aliviar esta patología tan molesta, tanto física, como psicológicamente.
  • Caspa: el uso de un champú compuesto por este aceite esencial durante unas 4 semanas resulto ser eficaz para tratar este problema del cuero cabelludo de una forma mucho más natural, evitando los champús ricos en compuestos químicos artificiales.
  • Pie de atleta: sorprendentemente, pese a que la eficacia del uso de este aceite en hongos de las uñas de los pies no ha sido demostrada, el tratamiento con una crema a base de este aceite dos veces a la semana durante aproximadamente un mes consigue atenuar los síntomas del mal del pie de atleta.
  • Piojos: otro uso muy extendido y popular del aceite de té de árbol combinado con aceite de lavanda es la eliminación de liendres y piojos. Teniendo especial relevancia, puesto que los niños suelen ser los más afectados y al poseer un cuero cabelludo más sensible que el de los adultos, el uso de un champú más natural es muy positivo.

Cabe tener en cuenta, que los resultados científicos pueden ir ligados a que ni los métodos de extracción del aceite ni los procesos de fabricación de los productos que contiene este té están estandarizados. Por lo que es muy importante obtener aceite de árbol de té de fuentes de confianza, las cuales nos suministraran aceite de té de árbol o productos que lo contengan de gran calidad y eficacia.

Árbol de té es muy seguro para su uso tópico

Para finalizar, además de ser seguro para su uso tópico, no se han descrito interacciones no deseadas al utilizarse el aceite de té de árbol junto con otros medicamentos. Por lo que lo convierte en un perfecto tratamiento complementario y natural al tratarse, por ejemplo, afecciones de la piel por bacterias u hongos.